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La Directiva 90/394/CEE del Consejo, de 28 de junio de 1990 relativa a la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes
carcinógenos durante el trabajo, fue incorporada al Derecho español mediante el Real Decreto 665/1997, de 12 de mayo.

Dicho decreto establece las disposiciones mínimas aplicables a las diferentes actividades expuestas a agentes cancerígenos. Desde su publicación en 1997 este Real Decreto ha sufrido varias modificaciones, la última en diciembre de 2020.

La manipulación de maderas duras en entornos laborales, produce polvo con partículas cancerígenas. Esto supone que las personas que desempeñan este trabajo exponen su salud día tras día, lo que conlleva que ahora sea más necesario contar con medidas higiénicas que promuevan seguridad en este entorno. Y es que no todas las empresas son conscientes de este hecho, recogido en la normativa laboral desde diciembre del año 2020.

En este sentido, en LIMP queremos llamar la atención de las empresas del sector para que realicen una limpieza de la ropa laboral adecuada al peligro al que se exponen quienes trabajan en la misma. Una acción de higiene que se adapte a las necesidades de cada sección de este tipo de trabajo, y que permita eliminar la presencia de esas partículas cancerígenas de sus uniformes laborales. Lo que supondrá una apuesta por la salud y la vida de sus trabajadores y trabajadoras.

 

La manipulación de maderas duras produce polvo con partículas cancerígenas

Según la actualización sobre los agentes cancerígenos en el trabajo que se realizó en el  Real Decreto 1154/2020 de 22 de diciembre de 2020, el polvo generado en la manipulación de maderas duras puede resultar cancerígeno.  De ahí que, a partir del 17 de enero de 2023, el valor límite será de 2 mg/m³.

Actualmente existen grandes industrias del sector de la madera cuyo personal está en contacto directo con sustancias que puede afectar gravemente a su salud. Incluso el contacto indirecto con estas partículas puede resultar perjudicial. Las más comunes son las siguientes: formaldehído; aminas aromáticas; arsénico y sus compuestos; benceno; halógenos (como el flúor); ácidos orgánicos; alcoholes y fenoles; epóxidos; naftaleno; organoclorados; metales; y disolventes.

Por esta razón, desde LAVANDERÍA INDUSTRIAL MARQUÉS PERIS S. L. (LIMP), ponemos a disposición de todas las empresas del sector de la madera nuestro servicio de lavado e higienización de la uniformidad laboral de todo el personal que en él trabaja. Y es que es mucho lo que hay en juego.

Circuito de limpieza adaptado a la industria que trabaja con maderas duras

De todo lo expuesto anteriormente podemos concluir que el polvo de la madera dura no es el único contaminante dañino a la salud de las personas trabajadoras que manipulan madera. Y es que la madera contiene también una serie de sustancias nocivas (resinas, alcaloides, colorantes naturales, etc.) que se suman a los efectos producidos por el polvo y que conviene eliminar de la ropa jornada tras jornada. Restos que se unen a los producidos por los productos químicos que se le aplican sobre estas maderas como barnices, adhesivos, colorantes artificiales que también afectan al sistema respiratorio y a otros órganos del ser humano.

Así pues, a la hora de hacer la limpieza de la ropa laboral, además del tipo de madera con la que se trabaja, se deberá tener atender a los productos que se han utilizado para tratarlas.

De ahí que en LIMP contamos con un circuito de tratamiento de la ropa perfectamente definido. Proceso que adaptamos según las necesidades de cada cliente o actividad que se desarrolla en su empresa.

De esta manera garantizamos, en todo momento, el perfecto estado de preservación de la misma. Evitando que se produzcan cruces e interferencias entre prendas procedentes de diferentes clientes. Lo que podría ocasionar problemas de salud importantes en las personas al vestirse con ellas.

Por ello, en LIMP se han diseñado circuitos y flujos que evitan que la ropa sucia interfiera con la ropa limpia; y que las prendas procedentes de diferentes sectores se mezclen entre sí.

 

Así pues, si tu actividad empresarial o profesional requiere el contacto estrecho con maderas duras. Y, especialmente, levantas polvo durante su manipulación (aserrado, lijado, agujereado, etc.), recuerda que estas pueden ser cancerígenas. Pero, sobre todo, que a partir del año que viene tendrás que contar con medidas que eviten esa exposición directa a las mismas. Y todo ello de manera obligatoria, ya que el desarrollo de la ley así lo ha fijado.